"La distancia no tiene importancia si acaba donde empiezan tus pies"
Luis Ramiro
A veces los días se hacen
semanas, y las semanas se convierten en
vagos recuerdos.
La distancia es drástica, divergente,
y a la vez solo lleva hacia un mismo lugar; no estar juntos.
La distancia también es un viaje;
un viaje hacia el olvido,
La distancia es una amante, te
acompaña por las noches y hace que te sientas aún más solo de día.
La distancia parece fácil de
comprender desde fuera, casi imposible de vivir desde dentro,
La distancia juega con los
recuerdos, los difumina, los vuelve de blanco y negro,
La distancia es inquisitiva, hace
que dudemos, que nos preguntemos porqué tomamos la decisión de irnos lejos,
La distancia es conflictiva, siempre
juega haciendo faltas y sacarle tarjeta roja solo da lugar a discusiones,
Porque sí, la distancia nos hace
discutir, y por eso también es puñetera.
La distancia nos lleva más lejos
que un avión, más allá que cualquier medio de transporte,
La distancia te teletransporta, hace
que te vayas de un lugar al que cuando regreses nunca volverá a ser como lo
dejaste.
A la distancia le gusta hacer
tríos, siempre quiere estar entre dos cuerpos,
La distancia es reincidente, cuando
parece que se marcha siempre vuelve a aparecer,
La distancia está celosa del
reencuentro, no le da tregua y se interpone en forma de tiempo, tiempo que vuela
cuando estoy contigo.
La distancia es una telaraña, una
trampa, una broma, pero de mala gana,
La distancia es destructora de
sentimientos y creadora de nuevas emociones, el anhelo y la impaciencia,
La distancia echa un pulso entre
el tiempo que me queda a tu lado y los días que me quedan para verte.
La distancia es demente, no
entiende de días, de horas, o de minutos que faltan para volver a coger ese
avión.
Pero, de todas las cosas que
puede ser la distancia, solo hay una cosa que no es,
La distancia no es mentirosa. Es
la clara prueba de que dos personas se quieren, aunque no puedan estar juntas.