miércoles, 31 de diciembre de 2014

Un mundo precoz



El problema es que pensamos que la gente es de verdad. Ya ves tú, como si el decir un te quiero antes de tiempo nos fuera a librar de la catástrofe. Pero somos impetuosos y nos adelantamos a los acontecimientos antes de ni siquiera haber llegado al segundo plato. Prometemos y perjuramos, y nos encadenamos para después querer desatarnos, así de rápido. Pasamos del estado líquido a gaseoso sin haber alcanzado el punto de ebullición, y luego nos extraña que las personas nos duren tan poco. Pero si ya no duran ni los móviles. Se ha reducido todo a la mínima expresión. Los mensajes cada vez llegan más rápido y son más cortos, la inocencia cada vez se acaba antes y cada vez hay más eyaculadores precoces. ¿Dónde quedó la naturalidad? Hoy en día nacemos con un kit de supervivencia básico. Una regla y un compás. Medir lo que ofrecemos en función de lo que queremos obtener no es real, es automatismo, es el puro raciocinio llevado a la absurdez absoluta. “No le cojo de la mano porque si no va a pensar que me gusta”. Pero en cambio no pasa nada por cogerle de la polla. ¿Nos hemos vuelto locos? No sé vosotros, pero yo sí. Me parece menos loco hacer locuras por amor que  conocer, desear, follar y desaparecer. En nuestro mundo al revés los desconocidos son de los pocos de los que nos podemos fiar. Hasta que luego se vuelven conocidos, y te dan por culo.




viernes, 26 de diciembre de 2014

Innecesarias


Como el remake de “Perros de paja”, 
como el polvo que hay debajo de mi cama,
como las llamadas que haces a las tres de la mañana.
Todo se resume 
a que son 
innecesarias.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Despedida sin adiós



Un folio en blanco, una canción por escribir, un boceto de un cuadro, un electrón desapareado, una espina de una estaca, una legaña por la mañana, una lágrima en la lluvia, un castillo sin muralla, un libro sin leer, un examen sin estudiar, una conversación sin escuchar. Un grito en el silencio, un salto en el vacío, una película sin final, un te quiero en el whatsapp, una madre sin su hijo, un orgasmo sin sentido, un cómic sin viñetas, una bailarina con muletas, una cometa sin cuerda, un globo sin aire, una balada sin baile, un lo siento sin abrazo. Una tormenta sin rayos, un beso sin rozar los labios, una calada sin cigarro, una cerveza sin gas, un auxilio sin rescate, una palabra en braille, una cama sin sábanas, una vela sin llama. Un castillo sin dragón, una lámpara apagada, una calle sin asfalto, un café sin azúcar, un mar sin olas, una flor sin pétalos, una polilla sin alas, una piedra que flota en el agua. Una despedida sin adiós.