No sé en qué momento
me soltaste la mano y te perdí
y ahora sólo somos cenizas
que volaron un mes de abril.
Traté de cruzar esa línea
que había entre el corazón y los pensamientos,
y ahora ya no sé lo que pienso,
ni mucho menos lo que siento.
Me ha escrito una carta el corazón,
se declara en huelga de latir,
mis arritmias de conciencia
han alterado su frecuencia,
y ya no puede seguir
colgando solo de un alambre.
A cada paso que doy
más cerca estoy del principio,
y más lejos de ti.
No sé si quiero seguir andando,
porque a medida que avanzo
más atrás te voy dejando.
Necesito una señal,
algo que me diga que debo continuar,
porque escoger el camino más largo
es preferible a perderse en un atajo.
Me gustaría ser un pájaro
y verme desde el cielo,
para saber dónde queda el mundo,
romper los esquemas del destino
y volar por encima del miedo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario