lunes, 28 de abril de 2014

Desamor

Traté de ver el mundo con tus ojos,
pinté de color rosa la tristeza,
vestí con una falda mi autoestima,
me hiciste ver el lado bueno de las cosas.

Nadé desnuda el río hacia tu boca,
abrí de par en par mis sentimientos,
tomé algún que otro día un mal atajo,
no quise un corazón con presupuesto.

Tampoco medí en palabras sentimientos,
colgué las etiquetas de un perchero,
soplé el polvo viejo de una caja
que guardaba la ilusión que no encontraba.

Dejé que me compraras la sonrisa,
también que regalaras tus mentiras,
y tú, que vas de loco policía,
me robaste la rosa y me dejaste las espinas.

Son estas historias las que acaban,
las que no aparecen en cuentos de hadas,
donde el príncipe no salva a la princesa
y se va con el dragón hasta su cama.

Las calabazas ya nunca más serán carrozas,
a las doce se convierten en excusas,
Nunca Jamás no es un país junto a una estrella,
es el letrero que pone fin a nuestra historia.

Supongo que en un tiempo nos veremos,
cada uno con sus logros y derrotas,
y sé que sonreiré sin reprocharte
que nunca conseguí que me quisieras.

3 comentarios:

  1. Ley de vida que a todo conmbatiente aterra;
    muerte dulce, sencilla, llana, sin mas preocupaciones que el suave dormitar de unas letras inquietas que fluyen del corazón al papel.
    Trazos que delinean cuan bella es la vida...
    mas no que ensordecedoras armonías en ellas cantan...
    danzas entorno a un fuego que con suspiros se alimenta, a cada bocanada, suspiros de mi alma, suspiros de tu alma...

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  2. p.d: como siempre, quisiera tener tu estilo, es sencillamente digno de elogio...

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    1. El estilo con el que se escribe es único en cada persona, nunca trates de cambiar ese matiz que te caracteriza ya que solo es tuyo y es lo que distingue lo verdadero de lo falso. Escribir sinceramente plasmando en cada letra el sentimiento logra embellecer por escrito lo que estropea la realidad. Tú lo consigues con una elegancia digna de un poeta de los de antes, dejando siempre al final una marca irreemplazable, la sonrisa.

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