Vete.
Vete y no vuelvas.
Estoy cansada de sentirte, de vivirte,
de verte y tener que esconderte.
En cada esquina, en cada espejo, en cada beso,
pero sobre todo cuando no te veo.
Vete,
y déjame aquí, inerte,
como un buitre con su presa,
con los trozos que me quedan,
pero a nosotros que no nos quede nada.
Ni rencor, ni odio,
ni dolor, ni frustración,
ni siquiera el recuerdo,
tan solo indiferencia.
Vete,
no te lo pido por favor,
las buenas formas nunca nos valieron,
devuélveme las palabras,
que jamás nos merecieron,
corrígeme las tildes
que nos puso el desconsuelo.
Vete,
dale cuerda al tiempo y vete,
yo te prometo que a cambio
nunca volveré a buscarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario