El frío debería congelar los sentimientos. Estar a más de
3000 Km de casa también.
Pero no, aquí estoy, en una parada de autobús de un pueblo
perdido en medio de la nada observando los copos de nieve que caen sobre la
carretera, y solo puedo pensar en ti. Entonces me gustaría ser un copo de nieve
más, posarme sobre la acera y desvanecerme. No sentir nada. Helarme junto con
mis sentimientos.
Pero ni el frío, ni la distancia, ni siquiera el tiempo pueden
contigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario